Bajar el ph de la piscina con salfumán

El salfumán sube o baja el pH

¿Alguna vez has notado que el agua de tu piscina se siente un poco áspera? ¿O tal vez has notado que el agua tiene un olor diferente? Estos son dos signos comunes de que el pH de tu piscina está fuera de balance. El pH de una piscina debe mantenerse entre 7.2 y 7.6 para garantizar que el ambiente de la piscina sea seguro para sus usuarios. Una forma de lograr esto es agregar salfumán a la piscina.

Salfumán es un producto químico usado para ajustar el pH de una piscina. Es una solución de cloruro de sodio, también conocido como sal común. La solución de salfumán aumenta el pH del agua cuando se usa en pequeñas cantidades y reduce el pH cuando se usa en cantidades mayores. A medida que el pH de la piscina aumenta, el agua se vuelve más alcalina. Esto significa que el agua es más básica, lo que ayuda a evitar la corrosión de los metales en la piscina.

Una vez que se agrega salfumán a la piscina, se recomienda que los usuarios esperen un mínimo de media hora antes de volver a ingresar al agua. Esto es para permitir que la solución se disuelva completamente en el agua y para que el pH de la piscina se estabilice. El salfumán debe agregarse de acuerdo con las instrucciones del fabricante para asegurar que el pH de la piscina se mantenga dentro del rango seguro.

El salfumán es una forma segura y eficaz para ajustar el pH de una piscina. Si notas que el pH de tu piscina está fuera de balance, agregar salfumán puede ayudar a mantener el agua segura para los usuarios, lo que contribuirá a un ambiente de piscina saludable y agradable.

Supervisar el pH de una piscina

Entender supervisar el pH de una piscina es primordial para su acertado empleo.

El pH de la piscina es un indicio fundamental, puesto que pertenece a los factores que te deja sostener el agua de la piscina en perfectas condiciones.

Revisar la alcalinidad total y añadir bicarbonato de sodio

En el caso de que la piscina prosiga lanzando valores de pH no perfectos y, por ende, bastante bajos, debe empezar con el próximo paso: la prueba de alcalinidad.

Esta prueba lanza la proporción de elementos alcalinos disueltos en el agua de la piscina (bicarbonato, hidróxido y carbonatos). La alcalinidad regula los cambios en el pH del agua, lo que es primordial para una impecable desinfección y transparencia. Su lectura debe establecerse entre 125 y 150 ppm. Si estamos con escenarios mucho más bajos lo entenderemos inmediatamente pues el agua se va a ver turbia y ocasionará decoloración verdosa, irritación ocular y corrosión. De ahí la relevancia de sostener un nivel alcalino ideal. Para acrecentar la alcalinidad, agregamos 1,8 kg de bicarbonato de sodio para acrecentar la alcalinidad total de cien m3 de agua en diez ppm.

¿Cuánto hay que añadir de reductor de pH?

La cantidad frecuente tiende a ser de 2 cl por cada metro cúbico de agua de la piscina, por cada décima que deseamos bajar el pH.

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