En qué luna se podan los kiwis

Recientemente mi clase sufrió un considerable deterioro en su imagen. Actualmente, poner nombre a una flor de Nochebuena es homónimo de “una planta que no dura nada en el hogar” para todos. Mi empleo está indudablemente relacionado a las estaciones frías, en el momento en que mucho más veo. Pero el frío radical no es mi ambiente natural.

Soy subtropical, no me agrada bastante ir bajo algunas temperaturas.

ENTRENAMIENTO EN PODA

Conque sin más ni más les dejo con el vídeo donde les enseñamos descriptiva y visualmente de qué manera es esta poda, tanto de la hembra como del macho , ¡Quisiera que ande para ti! A propósito, lo idóneo es llevar a cabo la poda en forma decreciente si proseguimos el método de la luna en agricultura.

Se emplea para detallar el nivel de producción, puesto que viene preciso por el número de ramas y cogollos de cada planta.

El desarrollo empieza con una aceptable división de los brotes fértiles, la supresión de las ramas laterales fértiles que han producido (en tanto que el kiwi jamás fructifica donde ahora ha producido, sino más bien siempre y en todo momento sobre nuevos brotes) y la decisión las ramas de refresco (son esas ramas de 1-2 metros del año pasado que aún no han producido y lo van a hacer el año próximo).

¿Y de qué forma perjudica a nuestra poda?

Poda de fructificación y conservación de frutales en producción

Comúnmente diríase que estos frutales se tienen que podar en luna vieja (entre luna llena y luna novedosa), cercana a la previo. cuarto. De esta forma estimulamos la fructificación en oposición al desarrollo vegetativo. De ahí que asimismo es el instante perfecto para podar árboles con elevado vigor. Este invierno (2019-2020), nos encontramos en el período de tres meses decreciente en los próximos días:

Conservación de kiwi

Como información mucho más técnica, las considerables compañías productoras y comercializadoras recogen kiwis en estas datas y también rápidamente almacenarlos en cámaras frigoríficas para su almacenaje hasta los meses de junio, con el objetivo de guardarlos eminentemente a países de la Unión Europea.

La utilización de una atmósfera dominada deja el almacenaje a lo largo de varios meses. Los kiwis tienen que preservarse en un espacio especial entre -2ºC y -2,5ºC antes de congelarlos. Esta conservación tiene una restricción, puesto que si se demora bastante, la pulpa puede mustiarse. Para achicar un tanto este peligro, la humedad relativa debe sostenerse sobre el 95%. En estas cámaras de almacenaje asimismo se tiene presente la composición de la atmósfera, sosteniendo valores del 2 al tres por ciento de oxígeno y del tres al seis por ciento de dióxido de carbono para sostener la gordura de la fruta. Conforme incrementa la concentración de dióxido de carbono, empieza a manifestarse una decoloración amarillenta en la piel que avanza hacia la porción central, al paso que la decoloración blanca de los rayos parenquimatosos del mesocarpio empieza a ocultar.

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