¿Cómo se debe escoger el terreno para una jardinería?

Los jardines con tierra seca son los mucho más bien difíciles... si te empeñas en ir contra el medioambiente. Vamos a ser capaces y vamos a usar a nuestro favor lo que en un inicio semeja un problema. Mi iniciativa es que trabajes con la naturaleza y aproveches mis tácticas para progresar el jardín y conseguir una masa vegetal bella y próspera.

No te desesperes por un lote árido que semeja un desierto. Estos 5 consejos te asistirán a montar un óptimo jardín:

Índice
  1. Integra tu jardín con el ambiente natural.
  2. Amolda tus plantas al género de suelo
  3. Géneros de suelo.

Integra tu jardín con el ambiente natural.

Asimismo es otro aspecto a tomar en consideración, si bien hay 2 puntos de vista distintas. A bastante gente les agrada integrar su jardín con determinada armonía en el ambiente. Por servirnos de un ejemplo, en una región mediterránea hay que hacer un jardín de estilo mediterráneo con especies autóctonas. Otros, por contra, eligen un jardín que contraste con su ambiente. Sería la situacion de un jardín exuberante y tropical en el Mediterráneo.

El género de suelo establece la decisión de las especies vegetales a plantar. Si nos encontramos en un suelo muy pobre, va a haber que añadir materia orgánica con la tierra vegetal, cuando menos una cubierta de 15 cm.

Amolda tus plantas al género de suelo

La primera regla que todo jardinero ha de saber es esta: tus plantas se amoldan al género de suelo y no del revés.

La composición cambia según el ambiente en el que nos hallemos y exactamente la misma la gente, las plantas asimismo tienen sus opciones.

Géneros de suelo.

Hay tres tipos básicos de tierra que puedes elaborar:

  • El primer tipo es tierra novedosa que jamás se ha plantado antes.
  • El segundo tipo es lote baldío que fué plantado previamente.
  • El tercer tipo es un suelo con plantas o cultivos que ya están.

Acidez y Alcalinidad: pH

Cada suelo precisa un nutriente diferente, en dependencia de su composición, pretensiones y pH. Exactamente la misma la piel humana, el suelo tiene una medida llamada pH que establece la alcalinidad o acidez. En el momento en que un suelo es abundante en cal, diríase que es alcalino. En caso contrario, es un suelo ácido. Generalmente, un pH mayor a 7,0 señala un suelo alcalino, al paso que un pH inferior a 6,5 ​​es ácido. La mayor parte de las plantas eligen un pH en medio de estos 2 extremos y va a ser rarísimo hallar un suelo con un pH mayor a 8,5 o inferior a 4,5. Las plantas cultivadas en un jardín tienen que tener peculiaridades correctas al pH del suelo en el que medrarán.

Para subir el pH del suelo, esto es, acrecentar la estabilidad alcalino, es suficiente con añadir cal hidratada, cal ordinaria molida o carbonato cálcico. Esto se compra en packs y por norma general viene con normas de empleo clarísimas.

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